Este es el último fin de semana de nuestra Campaña del Mes de la Solidaridad. Aún estamos a tiempo de seguir haciendo crecer esta hermosa iniciativa.
Las instituciones que hemos acompañado durante agosto siguen necesitando de nosotros. Podemos continuar apoyándolas con nuestros aportes económicos y con los artículos que han solicitado.
A la fecha, nuestra Campaña de la Solidaridad 2026 ha reunido $5.664.993. El año pasado, al finalizar agosto, alcanzamos los $8.687.079. Parece una diferencia grande, pero estamos seguros que este último fin de semana, la generosidad de cada uno de ustedes hará la diferencia.
No tenemos una meta que nos limite. Mientras más podamos reunir, más podremos ayudar y más necesidades podremos atender en las instituciones que hemos acompañado durante este Mes de la Solidaridad.
Súmate estos últimos días aportando dinero:
Con tarjeta cuando vengas a Misa dominical.
Ingresando a nuestro sistema seguro AQUÍ
Con transferencia bancaria. Si eliges transferir, añade $18 al monto total, para diferenciarlo de otros aportes y como un gesto simbólico que nos recuerda el 18 de agosto, día en que San Alberto Hurtado partió a la Casa del Padre.
Datos para la transferencia:
Banco de Chile
Cta. Cte. Nº 00-021-04045-01
Parroquia Santa María de las Condes
RUT: 70.287.284-7
Mail: administrador@stm.cl
Asunto: Campaña solidaria
Gracias a las personas que ya se han sumado a esta campaña. Gracias por abrir el corazón, por compartir lo que tienen y por ayudarnos a llevar alegría y esperanza a cientos de niños, niñas y adolescentes.
El jueves 27 de agosto visitamos Fundación Koinomadelfia, en Peñaflor, para hacer entrega de parte de lo reunido durante nuestra campaña. Sus necesidades son urgentes, por lo que quisimos adelantar esta entrega.
En esta oportunidad llevamos 100 bolsas de leche en polvo y ropa interior para los niños, respondiendo así a algunas de sus necesidades más inmediatas. Además, llevamos hermosos muñecos tejidos con mucho cariño por la organización Abrigar la Esperanza.
La jornada estuvo marcada por un ambiente muy especial. Compartimos una liturgia a cargo de nuestro diácono Samuel, que nos ayudó a poner este encuentro en las manos de Dios y a recordar que todo gesto de servicio nace del amor.
Fue una tarde preciosa, de encuentro, alegría y fraternidad. Y al finalizar los propios niños nos entregaron una tarjeta, gesto que recibimos con enorme cariño y que nos llevamos como recuerdo de una jornada que, quedó en nuestros corazones.
Esta experiencia nos confirma que cada aporte realmente llega a las personas y se transforma en ayuda concreta.
En este último fin de semana queremos hacer un llamado especial a toda nuestra comunidad: si todavía no has podido colaborar, este es el momento.