Dos jubileos, que nos invitan a volver a Cristo de la mano de María



Viernes 21 de Agosto, 2026



Conoce su significado para vivir en profundidad este tiempo

Como ya te comentábamos la semana pasada, con ocasión de nuestro 51° aniversario parroquial celebraremos los días 7, 8 y 9 de septiembre el Jubileo Circulante, que este año adquiere además un significado especial al coincidir con el Centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen.

Pero ¿qué significa realmente el Jubileo Circulante? ¿Y por qué esta celebración se une de manera tan hermosa a la Coronación Pontificia de nuestra Madre y Patrona?

¿Qué es el Jubileo Circulante?

El Jubileo Circulante, también llamado Oración Eucarística Perpetua de las Cuarenta Horas, es una ocasión privilegiada para honrar y adorar permanentemente a Jesús Sacramentado.

Se le llama Jubileo por las indulgencias y privilegios que la Santa Sede le ha concedido.

Se denomina Circulante porque, al terminar la adoración en una iglesia, esta debe comenzar en otra de la misma ciudad, procurando que la oración se mantenga sin interrupción. De este modo, se convierte en una práctica que ha sido establecida a perpetuidad.

En cada comunidad, la celebración se extiende durante tres días, formando un Triduo Eucarístico.

Por eso, el Jubileo no es simplemente una actividad más dentro de nuestro calendario parroquial. Es una invitación a poner nuevamente a Jesús en el centro, detener nuestras actividades cotidianas y permanecer junto a Él.

Un siglo con la Virgen del Carmen como Reina y Patrona

Este Jubileo Circulante coincide con otro acontecimiento de enorme significado para nuestra Iglesia y para nuestra historia: el Centenario de la Coronación Pontificia de la Virgen del Carmen, ocurrida el 19 de diciembre de 1926.

En aquella ocasión, el Delegado Papal, Arzobispo Aloisio Masella, Nuncio Apostólico en Chile, coronó solemnemente la imagen por mandato del Papa Pío XI ante miles de personas. Aquel gesto fue la expresión visible de una fe profundamente arraigada en el corazón del pueblo chileno.

Al proclamar a la Virgen como Reina, Madre y Patrona, la Iglesia reconoció en María una verdad que brota de su íntima unión con Cristo. Esta es la verdad que estamos celebrando como Iglesia en Chile y por ello, también cuenta con su periodo de gracia a través de la indulgencia plenaria.

Jesús y María: un camino de fe para nuestra comunidad

Así, el Jubileo Circulante y el Centenario de la Coronación Pontificia de la Virgen del Carmen se encuentran providencialmente en nuestro camino parroquial.

Ante Jesús Sacramentado, queremos aprender nuevamente a permanecer, escuchar, agradecer y confiar. Y junto a María, queremos renovar nuestro compromiso de seguir a su Hijo y anunciarlo con alegría.

Que esos días sean verdaderamente un tiempo de gracia para nuestra comunidad, una oportunidad para fortalecer nuestra vida espiritual y preparar el corazón para celebrar con alegría nuestros 51 años de historia parroquial.

La próxima semana profundizaremos en el significado de las indulgencias vinculadas a estos dos jubileos y en las gracias que la Iglesia nos ofrece durante este tiempo especial.

Mientras tanto, preparemos el corazón. Jesús nos espera. María nos acompaña.

 

 

 

esto me envió beatriz:

Boletín:
Jubileo
1: Significado y base bíblica de los jubileos.( Para publicar en la semana del 17-23 de agosto)
2: Jubileo circulante y jubileo por 100 años de la coronación de la Virgen del Carmen como reina y protectora de la patria. (Para publicar en la semana del 24-30 de agosto)
3: Celebración del jubileo en nuestra parroquia (Para publicar en la semana del 31/7 al 6/8)
Un Nuevo Comienzo: El Sentido de Nuestro Jubileo
“Vuelve a empezar conmigo" Ese es el verdadero sentido del Jubileo. En el Antiguo Testamento, el clamor del shofar o trompeta resonaba por todo el país para anunciar el año de gracia (Lv 25, 9). Era un tiempo sagrado marcado por la liberación de los esclavos, la remisión de deudas y el descanso absoluto de la tierra cultivable (Lv 25, 10).
Con la llegada del Nuevo Testamento, estas antiguas instituciones físicas se transformaron en un regalo espiritual y definitivo. El mismo Jesucristo inauguró este tiempo al proclamar en la sinagoga: "El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor" (Lc 4, 18-19). Cristo elevó el Jubileo al plano estrictamente interior del alma, ofreciéndonos una renovación profunda.

¿Cómo llegó a la Iglesia Católica?
En el año 1300 el Papa Bonifacio VIII tomó esa idea bíblica y proclamó el primer Jubileo Cristiano o Año Santo. Dijo: "Si en el Antiguo Testamento había un año de perdón cada 50 años, nosotros vamos a vivir eso cada 25 años en Roma". La idea es la misma: tiempo de perdón, reconciliación y nuevo comienzo con Dios
Para comprender cómo se actualizan estas promesas en nuestra fe, podemos mirar sus equivalencias según las Escrituras:
De lo Material a lo Espiritual
•? ?Remisión de deudas económicas (Lv 25, 35-38): Se convierte en el perdón total de nuestros pecados. El sacrificio de Cristo en la cruz anula la deuda moral que nos separaba del Padre.
•? ?Liberación de esclavos (Lv 25, 39-41): Se transforma en la ruptura de las cadenas espirituales. Jesús nos rescata de la esclavitud del pecado, los vicios, el miedo a la muerte y la opresión del mal (Lc 4, 18).
•? ?Restitución de las propiedades a sus dueños (Lv 25, 13; 23-28): Significa la recuperación de nuestra dignidad original. Se nos devuelve la condición de hijos de Dios y la herencia de la vida eterna.
•? ?Año de reposo para la tierra (Lv 25, 4-5): Se traduce en el reposo interior del alma. Es la paz en el Espíritu Santo que nos invita a confiar plenamente en la providencia divina, por encima del esfuerzo puramente humano.
Este Jubileo es tu oportunidad para escuchar la trompeta de Dios en tu corazón. Déjate abrazar por su misericordia y ¡vuelve a empezar con Él!

 


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