En este Año Jubilar del Centenario de Coronación de la Virgen del Carmen, la Iglesia nos ofrece un regalo especial: la posibilidad de obtener la indulgencia plenaria, un don de la misericordia de Dios que nos invita a renovar nuestra fe y nuestro compromiso cristiano.
Por ello, el sábado 14 de noviembre realizaremos una Peregrinación al Santuario Nacional de Maipú para ponernos en camino hacia Cristo, de la mano de María, con un corazón dispuesto a la conversión. El viaje exterior debe reflejar también un camino interior.
La Iglesia, como madre y maestra, nos invita a disponer el corazón para recibir el don de la indulgencia plenaria con fe y compromiso espiritual.
Abre tu corazón a la conversión: acercarnos con un sincero deseo de apartarnos del pecado y crecer en el amor de Dios.
Recibe el sacramento de la Reconciliación: preparate espiritualmente mediante la Confesión. En nuestra parroquia habrá confesiones el martes 17 de noviembre, desde las 17:00 horas.
Participa en la Eucaristía y recibe la Comunión: celebraremos la Santa Misa el sábado 14 de noviembre, a las 12:00 horas, en el Templo Votivo de Maipú.
Ora por las intenciones del Santo Padre: unidos al papa León XIV y a toda la Iglesia, rezaremos también por la paz y la unidad de nuestra patria.
Peregrina con fe: visitar el Santuario de la Virgen del Carmen con espíritu de oración, gratitud y esperanza.
Nos trasladaremos en un bus comunitario, previa inscripción, o en vehículos particulares, compartiendo los cupos disponibles entre las familias que deseen participar.
Programa del sábado 14 de noviembre
10:00 a 10:25 hrs. Encuentro en la parroquia.
10:30 horas Salida hacia Maipú.
11:30 hrs. Recorrido por el templo.
12:00 hrs. Santa Misa.
13:00 hrs. Almuerzo compartido en la explanada (picnic).
14:00 hrs. Visita al museo.
15:00 hrs. Regreso.
¡Inscríbete y peregrinemos juntos! Que este Centenario sea una oportunidad para dejarnos mirar por María, Madre y Reina de Chile, renovar nuestra fe y acoger con gratitud este regalo de misericordia. Vamos a encontrarnos con su Hijo Jesús y a regresar con el corazón renovado.