Cada 2 de octubre la Iglesia celebra a los Santos Ángeles Custodios, aquellos compañeros invisibles que Dios ha dispuesto para nuestra protección y guía a lo largo de la vida.
La fe en los ángeles no es una tradición piadosa ni una imagen propia de la infancia: su existencia forma parte de la enseñanza de la Iglesia. El Catecismo recuerda que, “desde su comienzo hasta la muerte, la vida humana está rodeada de su custodia y de su intercesión” (CIC 336).
En su fiesta, descubramos cuatro datos que nos ayudan a conocerlos un poco más:
Fuente: EWTN