La solemnidad de la Santísima Trinidad, que celebramos el próximo domingo 31 de mayo, nos invita a contemplar el corazón mismo de nuestra fe: un solo Dios en tres Personas divinas, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Es un misterio inmenso que no habla de soledad, sino de comunión, amor y entrega perfecta. Toda la historia de la salvación nace de la Trinidad: el Padre crea, el Hijo salva y el Espíritu Santo santifica.
Te invitamos a conocer tres elementos esenciales para comprender este gran misterio cristiano en las siguientes imágenes: