La Iglesia celebra el domingo 17 de mayo la Fiesta de la Ascensión del Señor, el momento en que Jesús sube al cielo ante sus discípulos, cuarenta días después de su Resurrección.
Este acontecimiento no representa una despedida, sino la plenitud de la Pascua porque Cristo glorificado vuelve al Padre y abre para la humanidad el camino hacia la vida eterna.
Desde el cielo, el Señor intercede continuamente por nosotros y nos recuerda que nuestra meta definitiva no es pasajera, sino eterna.
Te invitamos a conocer más sobre este misterio de fe y a renovar la esperanza de nuestra participación en la gloria de Dios, allí donde Cristo nos ha precedido.