San Lorenzo fue uno de los siete diáconos de la Iglesia de Roma durante el siglo III. Como colaborador del papa Sixto II, dedicó su ministerio al servicio de la liturgia y, especialmente, al cuidado de los pobres, enfermos, viudas y huérfanos, viviendo el Evangelio a través de la caridad.
Tras el martirio del Papa, el emperador Valeriano exigió que entregara los tesoros de la Iglesia. Lorenzo presentó a los más necesitados y respondió una frase que le costaría la vida.
Conocen más del patrono de los diáconos en las siguientes imágenes.
Fuentes: Martirologio Romano; Liturgy Office; Butler's Lives of the Saints.