Con gran alegría y profunda devoción, el pasado 16 de julio celebramos la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, Madre, Reina y Patrona de Chile, en una jornada marcada por la oración, la participación de los fieles y el cariño hacia quien acompaña el caminar de nuestro país.
La Santa Misa congregó a numerosos miembros de la comunidad que quisieron dar gracias a Dios en este año tan especial, en el que conmemoramos el Centenario de la Coronación Pontificia de la Virgen del Carmen.
Uno de los momentos más significativos fue la imposición del escapulario durante las Misas a quienes lo recibieron por primera vez y a quienes renovaron este hermoso signo de protección y consagración a María, reafirmando su deseo de vivir más unidos a Cristo bajo el amparo de nuestra Madre.
Agradecemos a todos quienes participaron con tanto fervor en esta hermosa celebración y renovamos nuestra invitación a seguir confiando nuestra vida, nuestras familias y nuestra patria a la intercesión de la Virgen del Carmen.
Que Ella continúe guiándonos por el camino de la fe, la esperanza y el amor.
Mira las imágenes de ese día a continuación: