Como dice nuestro párroco, el padre Carlos, este jueves 16 de julio, hay que disfrutar “¡doble postre!”, porque celebraremos con alegría a nuestra querida Madre y Reina de Chile, la Virgen del Carmen.
Te invitamos a las Misas de 10:30, 12:30 y 20:00 horas para celebrar a nuestra Madre que este año cumplirá 100 años de su Coronación Pontificia el próximo 19 de diciembre.
En cada una de las Misa se impondrá el escapulario, sacramental que la Virgen María entregó a San Simón Stock en 1251 con la promesa de que “Quien muera investido con este Escapulario será preservado de las llamas eternas. Es signo de salvación, salvaguardia segura en peligro, prenda de paz y de mi protección especial hasta el fin de los tiempos”. (1)
Cuando alguien es investido con el escapulario, previamente bendecido por un sacerdote, debe usarse como un signo de amor por Jesús y lealtad a Él. Asimismo, indica la voluntad de seguir el ejemplo de su Madre, confiando nuestra protección a su cuidado.
El escapulario nunca debe usarse como amuleto de la buena suerte, ni como garantía de evitar el purgatorio o el infierno sea cual sea nuestro comportamiento. Hacerlo sería supersticioso y, por tanto, en vano.
Por ello, quien lo porta con fe, se le otorga el privilegio sabatino que es la promesa de que aquellos que usen el escapulario al morir, serán liberados del purgatorio el primer sábado después de su muerte, siendo el sábado el día dedicado a la Santísima Virgen.
Como comunidad mariana, celebremos a nuestra Madre con un corazón deseoso de acercarnos a Ella y dejarnos guiar hacia Jesús.
(1) EWTN