Cada 22 de junio la Iglesia recuerda a Santo Tomás Moro, esposo, padre de familia, político y mártir, cuya vida sigue siendo una inspiración para los cristianos de nuestro tiempo. Su vida, marcada por la coherencia, el servicio y la fidelidad a Dios, ofrece valiosas enseñanzas para quienes desean vivir el Evangelio en medio de las responsabilidades cotidianas.
Tras negarse a reconocer al rey Enrique VIII como cabeza de la Iglesia en Inglaterra fue condenado a la muerte. Su martirio constituye un poderoso testimonio de libertad interior, recordándonos que ninguna autoridad humana puede exigirnos actuar contra la verdad que Dios ha inscrito en nuestra conciencia.
Por su integridad y coherencia de vida, Santo Tomás Moro fue canonizado por el Papa Pío XI y, en el año 2000, San Juan Pablo II lo proclamó patrono de los gobernantes y políticos, proponiéndolo como modelo para todos aquellos que desean construir una sociedad más justa a la luz del Evangelio.
Conoce más sobre en las siguientes imágenes:
Fuente: ACI Prensa
Foto portada: Wikimedia