Desde la sencillez de una joven carmelita y la pasión apostólica de un sacerdote chileno, te animamos a volver al corazón, releer la propia vida y dejarse interpelar por testimonios que siguen iluminando el camino cristiano.
A continuación, te recomendamos dos libros que encuentran en este tiempo un espacio propicio para ser acogidas con calma y oración.
“Historia de un alma”, de Santa Teresa de Lisieux Haz clic AQUÍ
A través de un testimonio profundamente humano y cercano, esta religiosa carmelita descalza francesa, nos recuerda que la santidad no está reservada para unos pocos ni se alcanza con grandes hazañas, sino en lo cotidiano, en lo sencillo.
Con su célebre “caminito espiritual”, Teresita del Niño Jesús te enseñará a confiar plenamente en el Señor, a amar en lo sencillo y a aceptar las propias limitaciones con humildad, como caminos seguros hacia la plenitud espiritual.
Cada pensamiento de Teresita, canonizada en 1925 y proclamada doctora de la Iglesia en 1997, es una invitación a transformar la vida diaria en ofrenda, descubriendo que la verdadera grandeza nace de la entrega confiada.
“Un disparo a la eternidad”, de San Alberto Hurtado
Este libro recoge los retiros espirituales predicados por San Alberto Hurtado, sacerdote jesuita canonizado por el Papa Benedicto XVI en 2005.
Con un lenguaje directo y apasionado, San Alberto te invita a mirar la vida desde la perspectiva de la eternidad, recordando que nuestra existencia es breve, “un disparo a la eternidad”, y que todo lo que hacemos tiene sentido solo si se orienta hacia Dios.
En un mundo marcado por el materialismo y la búsqueda del placer inmediato, su mensaje resuena con fuerza: vivir con heroísmo cristiano, poner a Cristo en el centro, cultivar la oración y la entrega generosa al servicio de los demás. Te recuerda que después de nosotros está la eternidad y que cada decisión hoy, cuenta.
Que estas páginas acompañen tus días de descanso y se conviertan en una oportunidad para renovar el amor a Dios, redescubrir el sentido de la vida y dejar que la fe siga fecundando cada jornada.