La tecnología atraviesa casi todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana. Y como la Iglesia no es ajena a esta realidad, con discernimiento y sencillez, hemos incorporado nuevas herramientas para aportar a la colecta dominical y de esa manera, facilitar la participación de todos.
Estas nuevas modalidades no buscan reemplazar el sentido profundo de la colecta, sino acompañarlo y ofrecer mayor comodidad y seguridad, especialmente cuando no contamos con efectivo o nos encontramos fuera de casa por vacaciones.
Porque el aporte dominical no es simplemente un acto económico ni debe confundirse con el 1%. La colecta es, ante todo, un gesto espiritual, es ofrecer nuestro trabajo, nuestras intenciones, alegrías y sufrimientos para ponerlos, mediante la caridad cristiana, junto al sacrificio de Cristo que se renueva en cada Eucaristía.
Es un acto de fe, de gratitud y de pertenencia a la comunidad.
Las formas para realizar el aporte durante la Misa dominical y de precepto son:
Bolsa de colecta: que se pasa de banca en banca, signo visible de una Iglesia que camina y comparte unida.
Código QR (Toku): una alternativa digital rápida y segura para quienes prefieren aportar desde su celular escaneando el código en las bancas.
Transferencia bancaria: indicando en el asunto “Colecta dominical”, lo que permite seguir colaborando incluso estando de vacaciones.
Máquina POS: dispositivo electrónico para transferir con tarjetas de débito o crédito.
Cada una de estas opciones responde a una misma intención: cuidar y sostener la vida de nuestra parroquia, adaptándonos a los tiempos sin perder el sentido profundo del dar.
En cada colecta, sea como sea que se realice, seguimos diciendo con gestos concretos “aquí está mi vida, Señor, puesta en tus manos y al servicio de los demás”.
¡Gracias desde ya por tu importante participación!?