Cada 20 de febrero la Iglesia celebra a Francisco Marto y Jacinta Marto, hermanos portugueses nacidos en Aljustrel cerca de Fátima, Portugal. Ellos, junto a su prima Lucía, fueron elegidos por la Virgen María para recibir los mensaje de las apariciones en Cova de Iría en 1917.
Eran niños sencillos, pastores de ovejas, hijos de familias humildes, pero su corazón estaba abierto a Dios.
En sus apariciones, la Virgen les pidió oración, penitencia y sacrificio por la conversión de los pecadores. Desde entonces, ofrecieron sus juegos, dolores y enfermedades por amor a Jesús y al Inmaculado Corazón de María.
Murieron muy pequeños, Francisco a los 10 años y Jacinta a los 9. Fueron canonizados por el Papa Francisco el 13 de mayo de 2017, en el centenario de las apariciones, convirtiéndose en los santos no mártires más jóvenes de la historia moderna de la Iglesia.
Este 20 de febrero, al iniciar Cuaresma, acojamos la invitación que hicieron estos niños: rezar más, hacer penitencia con alegría y confiar en que el Inmaculado Corazón de María nos conduce siempre hacia Jesús.
Conoce 3 datos sorprendentes sobre Francisco y Jacinta: